15.3.08

NUEVO


¿Tal vez no nos corresponda decir que nuestra situación sea nueva, que nuestro combate sea nuevo, esto posiblemente no podemos decirlo, ¿es que hay alguien que no advierta que nuestra situación
es nueva, que nuestro combate es nuevo?"


:: Un Nouveau Théologien de Charles Péguy (1911)
:: Imagen: Terminal Marítima de Yokohama de Alejando Zaera Polo

12.3.08

COLOR

 Nu du grise
Y está el Café.
Y el ilusionista en él.
Los dedos desarmando los pliegues del mantel –a liso o nuevamente doblando la asimetría de sus bordes– patinando van las tazas recién servidas, inscribiendo en la atmósfera los calores y los humos mientras se beben; y los gritos, y las voces, y los labios meciéndose en las caras: abren juego a un garabateo tembloroso ideando una fábula. No de letras en el sentido estricto, ni de imágenes fijas, nada de música de fondo: se basta de un puñado de colores abatiéndose al espacio, fluyendo el rojo sobre un pleno azul, plata y plomo a la batalla, un tono y luego otro, un arco iris invade cada parte y las pone en un lugar desconocido, icono desquiciado de la infernal costumbre de no ver cuando se mira el fondo del aire.
Y está el Café – el ilusionista a su anotador.
Una esquina sencillamente iluminada, trasluciendo de la calle… que no es otra cosa que un mundo y un tiempo.
Y la ilusiones …, trazando el papel.
Como sólo sabe de ilusiones ejercita, con una mueca ronroneante, lo que él llamó escucha activa: ha de descollar la sordera nítida que imaginar no deja, es así, alguien tiene sueño en este insomnio. Y un golpe a golpe de sus ojos, nuevamente fragmentando, en miles de planos... los recuerdos momentáneos, las leyendas amorosas, las contiendas fantásticas. Y dibuja
El perro verde;
La disolución de un viejo árbol a violines, mariposa marrón de madera;
El reverso de una sombra que se revela a perseguir un hombre;


– “Donde esta el ilusionista su café se evapora” – el mozo.
Nada queda ya de él. Su anotador lo ha tragado, sangría una vieja pintura preciosa, que va desde la mesa por entre los manteles, una plano centellante que termina por pintar en el pavimento El jardín de las delicias, ha pasado antes por la necesidad de otras dimensiones, de multiples épocas. El porvenir de una ilusión amplia su frente de batalla a las aceras, va por las calles.
De donde todo nace, nuevamente.
Está el Café.
Y el ilusionista, en él... pero fuera sí.


:: Imagen: Red, Blue and Black Harmony de Nicholas De Stael (1951).-