24.12.09

MURMURACIONES


“Nos despertamos enfermos de monotonía y de aburrimiento. Y comprobamos la inmensa desolación de no tener el más mínimo acontecimiento sonoro para animar nuestro espíritu y hacer crepitar nuestra máquina de escribir. La languidez se insinúa en las cosas y en las almas. Solo quedan bostezos, abatimientos y lasitudes. Este es un momento de murmuraciones y de bromas furtivas”.
:: José Carlos Mariátegui, El Tiempo de Lima, 16 de agosto de 1917
:: Fotografía de Erich Hartmann (1976)
“Algunos meses más tarde, este cronista ávido de acontecimientos resurrectores vino a su encuentro en la vieja Europa presa de la guerra y la revolución [de 1917]. En Résistances. Essai de taupologie générale de Daniel Bensaïd (2001).

12.12.09

RAMAS DEL PARAÍSO



Y siguió: «Hace mucho tiempo que te fuiste, Susana. La luz era igual entonces que ahora, no tan bermeja; pero era la misma pobre luz sin lumbre, envuelta en el paño blanco de la neblina que hay ahora. Era el mismo momento. Yo aquí, junto a la puerta mirando cuando te ibas, siguiendo el camino del cielo; por donde el cielo comenzaba a abrirse en luces, alejándote, cada vez más desteñida entre las sombras de la tierra.
” Fue la última vez que te vi, pasaste rozando con tu cuerpo las ramas del paraíso que está en la vereda y llevaste con tu aire sus últimas hojas. Luego desapareciste. Te dije: “¡Regresa, Susana!”.»
Pedro Páramo siguió moviendo los labios, susurrando palabras. Después cerró la boca entreabrió los ojos, en los que se reflejó la débil claridad del amanecer.
Amanecía.


:: Pedro Páramo de Juan Rulfo (1955).
:: Imagen: Pedro Páramo VII, aguafuerte de José Hernández (1992).

1.12.09

SEMILLAS




Si podéis mirar dentro de las semillas del tiempo
y decir qué granos germinaran, y cuáles no...


* *
*

[Banquo]
 If you can look into the seeds of time,
And say wich grain will grow, and wich will not...

:: The tragedie of Macbeth (Macbeth), Acto I, Escena iii, 50, de William Shakespeare (1606)
:: Sin título de Roberto Matta (1997)

22.11.09

OBSCURCIT MES VEINES

El fin con Paul Verlaine...



J’ai tant fait patience
Qu’à jamais j’oublie;
Craintes et souffrances
Aux cieux son parties,
Et la soif malsaine
Obscurcit mes veines

***

Tuve tanta paciencia
que olvido para siempre;
sufrimientos y miedos
al cielo se han ido
Y una sed malsana
oscurece mis venas

:: "Chanson de la plus haute tour" de Arthur Rimbaud (Mayo de 1872).-
:: Atala au tombeau detalle del óleo de Anne Louis de Girodet de Roussy –Trioson (1808).-

18.10.09

EL QUE YO SOY



Cuando el niño era niño
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río
que el río fuera un torrente
y que este charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño
no sabia que era niño
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ninguna costumbre,
se sentaba en cuclillas,
tenía un remolino en el cabello
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué estoy aquí?
¿Por qué no allí?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que realmente son los malos?
¿Cómo puede ser que yo, el que yo soy,
no fuera antes de devenir; y que un día yo,
el que yo soy, no seré más ese que soy?

:: Der Himmel über Berlin (Cielo sobre Berlín/Las alas del deseo) del Guión de Wim Wenders, Peter Handke y Richard Reitinger (1987)

14.10.09

VASTA AGITACIÓN



La historia es un resultado de anhelos a gran escala. Aquí no hay más que un chiquillo que alimenta una aspiración localizada, pero forma parte de una muchedumbre en desarrollo, de miles de seres anónimos que brotan de los autobuses y de los trenes, de gente que avanza a trompicones formando estrechas hileras sobre el puente giratorio que atraviesa el río; personas que no representan una migración ni una revolución ni una vasta agitación del alma pero que traen consigo el calor corporal de la gran ciudad y sus propios ensueños y desesperaciones, ese algo invisible que domina la época… hombres con sombreros de fieltro y marineros de permiso, el distraído revoltijo de sus pensamientos camino del partido.


El cielo muestra su aspecto pesado y gris, el gris turbio de la espuma de las olas.


:: Underworld de Don DeLillo (1997)
:: Imagen de Nazareno Ausa

3.10.09

AULLIDO INTERMINABLE



Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.




Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.


Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.


Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.




La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.




Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.




Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.




Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.




Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.




Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.




Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.


La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.


Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.




Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.


Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.




:: “Palabras para Julia” de Jóse Agustín Goytisolo (1979)
:: Imagen: Embrace Aka Lovers II de Egon Schiele (1917)

18.9.09

DÓNDE ME HE DEJADO


Sigo chocando con el mismo obstáculo, inmóvil, repentino, en plena calle, en cualquier parte. Ya no sé dónde estoy, delante, detrás, dónde me he dejado llevar, dónde me esperan. Vuelvo a caminar con precaución primero, luego cada vez más deprisa a medida que me siento cada vez menos ligado a lo que me rodea y que me retiene, simple forma vestida […] Y corro a través de la noche tibia coloreada de luces, alcanzo el parque desierto a esa hora, corro por las alamedas oscuras, salto por encima de los bancos, de las sillas de hierro, derribándolos, corro, más ligero, libre, entre los árboles, con el rostro echado hacia atrás, perdido, perdiéndome, y sufriendo a pesar de no poder quedarme con lo que pierdo, con nada.

:: Le Parc de Philippe Sollers (1961)

9.8.09

REINES LICHT



[…] La pura luz y la pura oscuridad son dos vacíos que son la misma cosa. Sólo en la luz determinada –y la luz se halla determinada por medio de la oscuridad– y por lo tanto sólo en la luz enturbiada puede distinguirse algo; así como solo en la oscuridad determinada –y la oscuridad se halla determinada por medio de la luz– y por tanto en la oscuridad aclarada [es posible distinguir algo], porque sólo la luz enturbiada y la oscuridad tienen en sí mismas la distinción […]


* * *


[…] Reines Licht und reine Finsterniß sind zwei Leeren, welche dasselbe sind. Erst in dem bestimmten Lichte--und das Licht wird durch die Finsterniß bestimmt,--also im getrübten Lichte, ebenso erst in der bestimmten Finsterniß,--und die Finsterniß wird durch das Licht bestimmt,--in der erhellten Finsterniß kann etwas unterschieden werden, weil erst das getrübte Licht und die erhellte Finsterniß den Unterschied […]


:: Wissenschaft der Logik (Ciencia de la Lógica) de G.W.F. Hegel (1812–1816).-
:: Imagen de Espacio para meditación, obra de Tadao Ando, París (1995).-

12.7.09

LA VIOLENCIA TANTO DEL DOLOR COMO DE LA ALEGRIA

Je qui suis… soi-même comme un autre

Actor Rey


[…] El propósito no es sino el esclavo de la memoria,
De violento nacimiento pero poca validez,
Que ahora, inmadura la fruta, firme queda al árbol,
Pero cae sin ser sacudida cuando están maduras.
Muy necesario es que olvidemos
Pagarnos a nosotros mismos lo que nos es debido.
Lo que a nosotros mismos en la pasión proponemos,
Acabada la pasión, el propósito lo pierde.
La violencia tanto del dolor como de la alegría
Sus propias ejecuciones consigo mismas destruyen.
Donde la alegría más festeja, más se lamenta el dolor;
El dolor se alegra, la alegría pena, por un leve accidente.
Este mundo no es para siempre y no es extraño
Que también nuestros amores con nuestras fortunas
[cambien,
Pues es una cuestión que todavía tenemos que probar
Si el amor guía a la fortuna, o la fortuna al amor.
[...]Pero conviene terminar por donde empecé,
Nuestras voluntades y nuestros sinos corren tan
[contrarios,
Que nuestros planes son derribados:
Nuestros pensamientos, son nuestros, sus finales nada
[tienen de nuestros […].


***


Player King


[…] Purpose is but the slave to memory,
Of violent birth, but poor validity;
Which now, like fruit unripe, sticks on the tree;
But fall, unshaken, when they mellow be.
Most necessary 'tis that we forget
To pay ourselves what to ourselves is debt:
What to ourselves in passion we propose,
The passion ending, doth the purpose lose.
The violence of either grief or joy
Their own enactures with themselves destroy:
Where joy most revels, grief doth most lament;
Grief joys, joy grieves, on slender accident.
This world is not for aye, nor 'tis not strange
That even our loves should with our fortunes change;
For 'tis a question left us yet to prove,
Whether love lead fortune, or else fortune love.
[...]
But, orderly to end where I begun,
Our wills and fates do so contrary run
That our devices still are overthrown;
Our thoughts are ours, their ends none of our own […].


:: The Tragedy of Hamlet, Prince of Denmarke (Hamlet), Acto III, Escena ii, 183-209, de William Shakespeare (1509-1601).-
:: Imagen: Hamlet et Horatio au cimetière, óleo sobre tela, de Eugène Delacroix (1839).-

31.5.09

SWEET POISON FOR THE AGE'S TOOTH



Bastardo


[…] Y conviene al espíritu ascendiente como yo;
Porque no es más que un bastardo para estos tiempos
Quien no huele a observación;
Y eso soy yo, eche o no eche humo.
Y no sólo en hábito y recursos,
Sino desde el impulso interior de ofrecer
Dulce, dulce, dulce veneno a los dientes de la época.
Lo cual, aunque no lo practicaré para engañar,
Sino para evitar el engaño, pretendo aprender;
Pues cubrirá los escalones de mi ascensión […]


* * *
Bastard


[…] And fits the mounting spirit like myself;
For he is but a bastard to the time
That doth not smack of observation;
And so am I, whether I smack or no.
And not alone in habit and device,
Exterior form, outward accoutrement,
But from the inward motion to deliver
Sweet, sweet, sweet poison for the age's tooth:
Which, though I will not practise to deceive,
Yet, to avoid deceit, I mean to learn;
For it shall strew the footsteps of my rising […].


:: King John (Vida y muerte del Rey Juan), Acto I, Escena Única de William Shakespeare (concluida entre 1594-95).-
:: Imagen: Boceto de Richard Negri, escena de la batalla en King John.-

8.5.09


La lectura de este último sí que la hizo salir corriendo. En el patio cuadriculado llovía, el cielo cuadriculado parecía el rictus de un robot o de un dios hecho a nuestra semejanza, en el pasto del parque las oblicuas gotas de lluvia se deslizaban hacia abajo pero lo mismo hubiera significado que se deslizaran hacia arriba, después oblicuas (gotas), se convertían en circulares (gotas) que eran tragadas por la tierra que sostenía el pasto, el pasto y la tierra parecían hablar, no, hablar no, discutir, y sus palabras ininteligibles eran como telarañas cristalizadas o brevísimos vómitos cristalizados, un crujido apenas inaudible, como si Norton en lugar de té aquella tarde hubiera bebido una infusión de peyote.


:: 2666 de Roberto Bolaño (obra póstuma)
:: Pintura de Antonio Saura.

4.3.09

DEL RECUERDO A LA VOZ



Ahora escucho una voz que no es más que recuerdo. En la
hoja
blanca, el ojo roza la red negra que brilla por momentos,
como cabellos inmóviles contra la luz que resplandece,
tensa,
al anochecer. Escucho el eco de una palabra que resonó
antes que la palpitación del oído golpeara, y se estremece
la caja roja del corazón simple como cuchillo. ¿No hay
otra cosa que días atravesados de violencia sutil, detención
abierta hacia momentos más blancos que un fuego? Está el
rumor
del recuerdo de todos que crece —el resonar de pasos
sobre caminos duros como planetas que se entrecruzan
en regiones reales—
con el mismo rumor inaudible de los cuerpos que se abren
y de la lluvia verde que se abre imposible hacia un árbol
glorioso. Nado
en un río incierto que dicen que me lleva del recuerdo a la voz.


:: "El arte de narrar" de Juan José Saer (1960-75)
:: Fotografía de Juan José Saer de Daniel Mordzinski.-

12.2.09

UNA PUERTA ABIERTA SOBRE EL VASTO CIELO


Las palabras no caen al vacio.
Zohar



"Esta noche he visto alzarse la Máquina nuevamente. Era, en la proa como una puerta abierta sobre el vasto cielo que ya nos traía olores de tierra por sobre un Océano tan sosegado, tan dueño de su ritmo, que la nave, levemente llevada, parecía adormecerse en su rumbo, suspendida entre un ayer y un mañana que se trasladaran con nosotros".




:: El siglo de las luces de Alejo Carpentier (1962).
:: Imagen: Le livre ouvert de Juan Gris (1925).

7.1.09

COMPLICADA GEOMETRIA

Bonifacia contorneo la cabaña, invadió los matorrales de la orilla y, el agua en los tobillos, avanzó hacia el pueblo. Las copas de los árboles se confundían con las nubes, los troncos con las lenguas ocres de las riberas. Había comenzado la creciente; el río arrastraba corrientes parásitas, de aguas más rubias y más morenas, y también arbustos, flores degolladas, líquenes y formas que podían ser pedruzcos, caca o roedores muertos. Mirando a todos lados, despacio, cautelosamente, como un rastreador recorrió un bosquecillo de juncos y, al vencer un recodo, divisó el embarcadero: la gente estaba inmóvil entre las estacas y las canoas y había una balsa detenida a unos metros del muelle flotante. El crepúsculo azulaba las itipak y los rostros de las aguarunas y había también hombres, los pantalones remangados hasta las rodillas, el torso desnudo […] Entonces siguió avanzando, pero muy inclinada y ya no por la orilla sino internada en la maleza, arañándose los brazos, la cara y las piernas con los filos de las hojas, las espinas y las lianas ásperas, entre zumbidos, sintiendo viscosas caricias en los pies. Casi donde cesaba el bosque, a poca distancia de la gente aglomerada, se detuvo y se puso de cuclillas: la vegetación se cerró sobre ella y ahora podía verlo a través de una complicada geometría verde de rombos, cubos y ángulos inverosímiles…


:: La casa verde de Mario Vargas Llosa (1965).-
:: Imagen de Cristina Garcia Rodero.-