18.10.09

EL QUE YO SOY



Cuando el niño era niño
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río
que el río fuera un torrente
y que este charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño
no sabia que era niño
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ninguna costumbre,
se sentaba en cuclillas,
tenía un remolino en el cabello
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué estoy aquí?
¿Por qué no allí?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que realmente son los malos?
¿Cómo puede ser que yo, el que yo soy,
no fuera antes de devenir; y que un día yo,
el que yo soy, no seré más ese que soy?

:: Der Himmel über Berlin (Cielo sobre Berlín/Las alas del deseo) del Guión de Wim Wenders, Peter Handke y Richard Reitinger (1987)

14.10.09

VASTA AGITACIÓN



La historia es un resultado de anhelos a gran escala. Aquí no hay más que un chiquillo que alimenta una aspiración localizada, pero forma parte de una muchedumbre en desarrollo, de miles de seres anónimos que brotan de los autobuses y de los trenes, de gente que avanza a trompicones formando estrechas hileras sobre el puente giratorio que atraviesa el río; personas que no representan una migración ni una revolución ni una vasta agitación del alma pero que traen consigo el calor corporal de la gran ciudad y sus propios ensueños y desesperaciones, ese algo invisible que domina la época… hombres con sombreros de fieltro y marineros de permiso, el distraído revoltijo de sus pensamientos camino del partido.


El cielo muestra su aspecto pesado y gris, el gris turbio de la espuma de las olas.


:: Underworld de Don DeLillo (1997)
:: Imagen de Nazareno Ausa

3.10.09

AULLIDO INTERMINABLE



Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.




Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.


Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.


Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.




La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.




Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.




Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.




Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.




Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.




Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.




Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.


La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.


Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.




Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.


Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.




:: “Palabras para Julia” de Jóse Agustín Goytisolo (1979)
:: Imagen: Embrace Aka Lovers II de Egon Schiele (1917)