21.12.10

LA PIEL AZULADA

Al deseo irreductible de una plena animalidad 


Naõ ter nascido bicho é
minha secreta nostalgia.
C. LISPECTOR

Estar encerrado en una fortaleza no ha sido nunca fácil. Una fortaleza de humedades frías, muros espesos, intrincados corredores y patios como sepulcros a los que no llegaba el sol.
Único habitante de semejante espacio los guardias no se podían contar porque no los veía, apenas si un movimiento, una agitación imaginada el aire cuando dejaban a mi alcance una comida sin sustento. No veía sus manos ni sus rostros. Menos densos que fantasmas estaban ahí sin embargo. Y lo había comprobado la única vez que había intentando huir a través de un desgarrón en la muralla cargada de hierba. No logré siquiera atravesarla. Un lazo invisible cayó con precisión tirándome hacia atrás, se ciño a mi cuello hasta asfixiarme. Con la piel azulada, los pulmones ardiendo, acepté el aviso, me quedé como muerto. Entonces el lazo se aflojó de mi garganta y la cuerda voló hacia arriba, posiblemente hacia el mismo lugar de donde había partido. Lo hubiera creído un sueño pero indelebles estaban los trazos de la cuerda en mi garganta y la terrible quemazón para desmentirlo.

:: “Caballo” en Los animales salvajes de Griselda Gambaro (2006).-
::  Detalle de London de Fernando Botero (2007).-

18.12.10

SOBRE LOS CABELLOS QUE COMIENZAN


La universalidad del roce,
del frotamiento, del coito de la lluvia
y sus menudas preguntas sobre la tierra.
¡Qué engendros para la nueva raza!
¡Qué nueva descendencia del hombre y de la piedra!
Una cajas de fósforos esparcida
sobre los cabellos que comienzan
agitándose como fragmentos que se unen
en un gusano lleno de plumillas.
La tijera cortando las aspas del ventilador
y marco de una ventana que se cae
sobre el jarro de leche.
El anverso y el reverso
en borde de la hoja.
Acaricio  el nuevo monstruo,
después, ya me acostumbro,
y lo veo caminar
hacia el oeste del abismo con pinares,
Entrechocado,
Frotándose los pies
con la llave maestra del precio secreto
que asciende en el elevador.
Precipitándose sobre una cascada congelada
la rotación convertida en un coito universal
de la abeja de la respiración,
del sombrero con los siete anillos de Saturno.
¿Qué hijos darían que siguiesen
conversado cuando soplan la lluvia?
El gato copulando con la marta
no pare un gato
de piel shakesperiana y estrellada,
ni un marta de ojos fosforescentes.
Engredan el gato volante.

:: Universalidad del goce de José Lezama Lima (1974).-
:: Fotografía de Vlados.-

17.12.10

BAJO SU ANIMAL SIMPLICIDAD

A  Mk. durmiente

Mediodía. En la roja red de sus venas
S. PLATH


                                           A Henry Ghéon
Sobre aquel árbol la brisa acuna
A la víbora que yo vestí;
Una sonrisa le horada el diente
Y nos aclara sus apetitos
En el Jardín donde arriesga y ronda,
Y en el triángulo mío de esmeralda
Saca su lengua de doble filo...
Bestia soy, pero bestia aguda
De quien el veneno, aunque vil,
Domina al de la cauta cicuta.

Cuán suave aquel tiempo de placer!
Temblad mortales! Yo soy muy fuerte
Cuando consigo con mi descaro,
¡En un bostezo quebrar la fuerza!
El esplendor del Cielo perfila
Este blasón de sierpe que oculta
Bajo su animal simplicidad;
¡Venid a mí, raza atolondrada!
¡Estoy de pie, atenta y proterva,
Semejante a la necesidad!

 * * *

À Henri Ghéon.

Parmi l’arbre, la brise berce
La vipère que je vêtis ;
Un sourire, que la dent perce
Et qu’elle éclaire d’appétits,
Sur le Jardin se risque et rôde,
Et mon triangle d’émeraude
Tire sa langue à double fil…
Bête que je suis, mais bête aiguë,
De qui le venin quoique vil
Laisse loin la sage ciguë !

Suave est ce temps de plaisance !
Tremblez, mortels ! Je suis bien fort
Quand jamais à ma suffisance,
Je bâille à briser le ressort !
La splendeur de l’azur aiguise
Cette guivre qui me déguise
D’animale simplicité ;
Venez à moi, race étourdie !
Je suis debout et dégourdie,
Pareille à la nécessité !
[...]

:: Primeras estrofas de  Ébauche d’un serpent [Esbozo de una serpiente] de Paul Valéry (1931).-
::  Raimbow serpent, oleó de Bruno Pasqualini (2009).- 

9.12.10

IL PLEURE SANS RAISON

…la monótona repetición de las conquistas sin amor
D. Bensaïd


Llueve suavemente sobre la ciudad
Rimbaud

Llora mi corazón
Como llueve en la ciudad.
¿Qué languidez es ésta
Que en mi corazón se ahonda?

¡Murmullo suave de la lluvia
En suelos y en tejados!
¡El canto de la lluvia
En un corazón abatido!

¡Ay, como llora sin motivo
En este corazón hastiado!
¿No hay traición alguna?
Este dolor es sin razón.

La peor de las penas
Es ignorar por qué;
Mi corazón, sin odio
Y sin amor, está muy dolido.

* * *

Il pleut doucement sur la ville
Rimbaud

Il pleure dans mi couer
 Comme il pleut sur la ville.
Quelle est cette langueur
Qui pénètre mon coeur?

On bruit doux la pluie
Par terre et sur les toits!
Pour un coeur qui s’ennuie,
O le chant de la pluie!

Il pleure sans raison
Dans ce coeur qui s’écoeure
Quoi! Nulle trahison?
Ce deuil est sans raison.

C’est bien la pire peine
De ne savoir porquoi,
Sans amour et sans haine
Mon couer a tant peine.

:: Aria III de Ariettes Oubliées [Arias Olvidadas] de Paul Verlaine (1874).-
:: Fotografía de Trent Parke.-

30.11.10

¿QUÉ ES UN FANTASMA?


No hay nada más siniestro que toparse en el espejo con la propia cara iluminada por la luna […] Cuando ambas lenguas de hierro callaron y un silencio sepulcral reinó en toda la casa, me pareció, de repente, escuchar algo como el andar inseguro de un anciano, como si alguien rondase y arrastrase los pies por el pasillo delante de mi cuarto. Por fin se abrió la puerta y lentamente entró el difunto Dr. Saúl Ascher […] con su habitual parquedad me dijo amablemente: “no se asuste y no crea que soy un fantasma. ¿Qué es un fantasma? ¿Me puede dar una definición? ¿Me puede deducir las condiciones de probabilidad de un fantasma? ¿En qué contexto racional podríamos encontrar una aparición semejante frente a la razón? La razón, digo, la razón”. Y entonces el fantasma procedió a hacer un análisis de la razón, citó la Crítica de la razón pura de Kant, segunda parte, primer párrafo, segundo libro, tercer párrafo principal, la diferencia entre los fenómenos y los nounómenos; a continuación planteó una tesis sobre el problema de la fe en los fantasmas, construyo un silogismo sobre lo anterior y concluyó con la siguiente demostración lógica: a pesar de todo, no existen los fantasmas. A mí, entre tanto, me corría un sudor frio por la espalda, mis dientes castañeaban y en mi visceral terror asentí de manera incondicional a cada teorema con el que el siniestro doctor demostraba la inconsistencia del miedo a los fantasmas, y él mismo se afanaba tanto de la demostración que, por despiste, una vez sacó un puñado de gusanos del bolsillo en lugar de su acostumbrado reloj de oro, y al darse cuenta de su error se apresuró a meterlos con grotesco apuro. “La razón es el Supremo”, y entonces la campana dio la una y el fantasma se esfumó.

:: “El viaje por el Harz” de Heinrich Heine (1824).-
::  Detalle de El caballero de la mano en el pecho de El Greco (1574).- 

11.11.10

DEL CUERPO VIVO

Que cuanto te ha pasado, como fue bien
del mundo, fue soñado
CALDERÓN


Junto al fuego
tengo frío.

La guitarra  continuó, y ella recomenzó para terminar casi hablando:

Junto al fuego
tengo frío.

La última nota, el último hilo tenso tembló en aire quieto persistiendo un poco sobre su origen y su término.
Nadie Habló.
Los dedos de Miri continuaron jugueteando sobre las cuerdas, y ella parecía haber ignorado todo el tiempo que los demás estaban allí, delante suyo, oyéndola cantar. Se había sentado un poco separada del grupo, cerca de la luz, y su cabeza brillaba, y al inclinarse sobre la caja brillante su rostro permanecía casi indiscernible bajo la sombra que él mismo proyectaba; […] Un poco más allá, el fuego terminaba de consumirse lentamente.
Miri canto “Volver”. Él la observó durante toda la pieza. Percibió hasta el más leve de sus movimientos, las largas manos rebeldes, la cabeza brillante y lenta, la inclinación apasionada del cuerpo vivo, las largas piernas de tibias duras y rodillas como la pierna blanca, sobre cuyos muslos apoyaba la caja frágil, como a otro cuerpo dócil en que se gozara equivocadamente y sin límites.-

:: “Algo se aproxima” de Juan José Saer (Cuentos reunidos En la Zona, 1957-60).-
::  fotografía de  Sophie Bassouls.-

1.11.10

LA HERIDA ABIERTA DE SU BOCA


Dans le fond des forêts votre image me suit
Jean Racine

  

Una pantera macho me ronda, me persigue:
Un día de estos al fin me matará.
Su avidez ha encendido los bosques,
Su incesante merodeo es más altivo que el sol.
Más suave, más delicado se desliza su paso,
Avanzando, avanzando siempre a mis espaldas.
Desde la esquelética cicuta, los grajos graznan estrago:
La caza ha comenzado; la trampa, funcionado.
Arañada por las espinas, ojerosa y exhausta,
Atravieso penosamente las rocas, el blanco y ardiente
Mediodía. En la roja red de sus venas,
¿Qué clase de fuego fluye, qué clase de sed despierta?

La pantera, insaciable, escudriña la tierra
Condenada por nuestro ancestral delito,
Gimiendo: sangre, dejad que corra la sangre.
La carne ha de saciar la herida abierta de su boca.
Afilados, los desgarradores dientes; suave
La quemante furia de su pelaje; sus besos agostan,
Dan sed; cada una de sus zarpas es una zarza;
El hado funesto consuma ese apetito.
En la estela de este felino feroz,
Ardiendo como antorchas para su dicha,
Carbonizadas y destrozadas, yacen las mujeres,
Convertidas en la carnaza de su cuerpo voraz.

Ahora las colinas incuban, engendran una sombra
De amenaza. La medianoche ensombrece el tórrido soto;
El negro depredador, impulsado por el amor
A las gráciles piernas, prosigue a mi ritmo.
Tras los enmarañados matorrales de mis ojos
Acecha el ágil; en la emboscada de los sueños,
Brillan esas garras que rasgan la carne,
Y, hambrientos, hambrientos, esos muslos recios.
Su ardor me engatusa, prende los árboles,
Y yo huyo corriendo con la piel en llamas.
¿Qué bonanza, qué frescor puede envolverme
Cuando el hierro candente de su mirada me marca?

Yo le arrojo mi corazón para detener su avance,
Para apagar su sed malgasto mi sangre, porque
Él lo devora todo y, en su ansia, continúa buscando comida,
Exigiendo un sacrificio absoluto. Su voz
Me acecha, me embruja, me induce al trance,
El bosque destripado se derrumba hecho cenizas;
Aterrada por un anhelo secreto, esquivo
Corriendo el asalto de su radiación.
Tras entrar en la torre de mis temores,
Cierro las puertas a esa oscura culpa,
Las atranco, una tras otra las atranco.
Mi pulso se acelera, la sangre retumba en mis oídos:

Las pisadas de la pantera lamen los peldaños,
Subiendo, subiendo las escaleras.

* * *

 There is a panther stalks me down: /One day I'll have my death of him; / His greed has set the woods aflame, / He prowls more lordly than the sun. / Most soft, most suavely glides that step, / Advancing always at my back; / From gaunt hemlock, rooks croak havoc: / The hunt is on, and sprung the trap. / Flayed by thorns I trek the rocks, / Haggard through the hot white noon. / Along red network of his veins / What fires run, what craving wakes? // Insatiate, he ransacks the land / Condemned by our ancestral fault, / Crying: blood, let blood be spilt; / Meat must glut his mouth's raw wound. / Keen the rending teeth and sweet / The singeing fury of his fur; / His kisses parch, each paw's a briar, / Doom consummates that appetite. / In the wake of this fierce cat, / Kindled like torches for his joy, / Charred and ravened women lie, / Become his starving body's bait. // Now hills hatch menace, spawning shade / Midnight cloaks the sultry grove; / The black marauder, hauled by love/ On fluent haunches, keeps my speed. / Behind snarled thickets of my eyes / Lurks the lithe one; in dreams' ambush / Bright those claws that mar the flesh / And hungry, hungry, those taut thighs. / His ardor snares me, lights the trees, / And I run flaring in my skin; / What lull, what cool can lap me in / When burns and brands that yellow gaze?// I hurl my heart to halt his pace, / To quench his thirst I squander blood; / He eats, and still his need seeks food, / Compels a total sacrifice. / His voice way lays me, spells a trance, / The gutted forest falls to ash; / Appalled by secretwant, I rush / From such assault of radiance. / Entering the tower of my fears, / I shut my doors on that dark guilt, / I bolt the door, each door I bolt. / Blood quickens, gonging in my ears: // The panther's tread is on the stairs, / Coming up and up the stairs.

:: Pursuit [Persecución] de Sylvia Plath (1956).-
:: Melencolía I de Albrecth Durër (1514).-

29.10.10

PÁGINA ILEGIBLE

Vive un hombre en la casa que juega con
las serpientes que escribe
Celan



[...] ¡Que siga la película!” La pantalla es página ilegible extendida ante nosotros, blanca y silenciosa. La cinta se ha roto o la bombilla del proyector se ha fundido. Es difícil, incluso para nosotros, viejos aficionados que hemos pasado la vida en el cine (¿acaso no es así?), decir inmediatamente lo que vimos antes de que se hiciera la oscuridad. Hacía demasiado poco tiempo que había aparecido la última imagen para que ningún ojo pudiese registrarla. Pudo haber sido una figura humana que soñara con un temprano anochecer en todas las grandes capitales lo bastante luminosas como para decirle que jamás moriría, una figura humana saliendo a expresar un deseo ante la primera estrella vespertina. Pero no era ninguna estrella, era un brillante ángel de la muerte que caía, un ángel de la muerte. Y, en la penumbrosa y terrible extensión de la pantalla algo ha continuado, una película que no hemos aprendido a ver… Ahora se ve un primer plano de la cara, una cara que todos conocemos…


:: Gravity's Rainbow [El arcoiris de gravedad] de Thomas Pynchon (1973).-
:: Fotografía del Jüdisches Museum Berlin de Daniel Libeskind.-

25.10.10

MONSTRUOSA CARNE

¿Qué sería de nosotros, sin la ayuda de lo que no existe?
Paul Valéry


[…] ¿Cómo entonces inaugurar ahora en mi el pensamiento? y quizás sólo el pensamiento me salve, tengo miedo de la pasión.

Ya que tengo que salvar el día de mañana, ya que tengo que tener una forma porque no siento fuerzas de estar desorganizada, ya que fatalmente necesitaré encuadrar la monstruosa carne infinita y cortarla en pedazos asimilables para el tamaño de mi boca y para el tamaño de la visión de mis ojos, ya que fatalmente sucumbiré  a la necesidad de forma que proviene de mi pavor a quedar limitada –entonces que por lo menos tenga el valor de dejar que esa forma se forme sola como una costra que por sí misma se endurece, la nebulosa de fuego que se enfría en la tierra. Y que tenga el enorme valor de resistir la tentación de inventar una forma.

Ese es el esfuerzo que haré ahora por dejar subir a la superficie un sentido cualquiera, sea cual fuere, ese esfuerzo  sería facilitado si fingiese que escribo para alguien.

:: La pasión según G.H. de Clarice Lispector (1964).-
:: Espirales esféricas, xilografía de Maurits Cornelis Escher (1958).-

14.10.10

DE LA NOSTALGIA

 L. es quien llega.-

El snap, dicen los marineros, es el remolcador de la nostalgia, y cediendo poco a poco a la borrachera fuimos comprobando que el ámbito era pequeño y a la vez infinito, basto y a la vez irreal, como si se tratara del desván de las ciudades que añorábamos, el depósito de los materiales disimiles con los que alguna vez se formó  la pesadilla de la historia. La alfombra sobre la que nuestra mesita  se bamboleaba nos reveló de pronto  rayas transversales que sólo podían ser las de una cebra; la pared que rozamos con el respaldo de la silla  resultó ser  un antiguo panel de utilería que representaba el balcón de un castillo medieval. Comenzaba el atardecer, y los últimos rayos de sol descubrieron junto a la única ventana una vitrina polvorienta dispuesta con arte que no pudimos dejar de preguntarle.

:: Inglaterra, una fábula de Leopoldo Brizuela (1999).-
:: Ilustración en  The Tempest de William Shakespeare en la edición de N. Rowe (1709).-

10.10.10

MUECA SARDÓNICA



  […] se preguntó con una mueca sardónica si la temblorosa firma de la Sra. Shade no había sido trazada “con un extraño tipo de tinta roja”. Corazones, espíritus como ésos serían incapaces de comprender que el apego que se puede sentir por una obra maestra es  absolutamente irresistible, sobre todo cuando es el revés de la trama lo que transporta a su espectador y único instigador cuyo pasado mismo está entrelazado con el destino del inocente autor.

:: Pálido fuego de Vladimir Nabokov (1962).-
:: Dibujo de Hans Bellmer para Histoire de Juliette ou les Prospérités du vice del Marquis de Sade.-


3.10.10

DOS OJOS TE DAN CUERPO


En respuesta a un soneto que termina así:
Los ojos negros son más deseados
que los que imitan mal las flores del jacinto.
J.H. Reynolds

Azul! es en el cielo la vida: azul el reino
de Cynthia, azul la inmensa mansión que habita el sol,
azul el campamento del Héspero, azul su comitiva,
y el alma de las nubes, ya sean grises, ocres o doradas.
Azul es en el agua la vida. Los océanos
y todas sus corrientes vasallas. Que los lagos, infinitos,
pueden rabiar, echar espuma y agitarse, pero no
pueden calmarse sin recuperar su azul originario.
El azul es pariente cercano de ese verde de los bosques
y se empareja siempre con el verde de las flores más bellas
–nomeolvides, campánula y violeta, esa reina
del secreto–. Qué fuerza tan extraña
tienes cuando eres una mera sombra. Pero qué enorme cuando
dos ojos te dan cuerpo  y allí por suerte vives.

*  * *

Answer to a sonnet ending thus:
Dark eyes are dearer far
Than those that mock the hyacinthine bell
J. H. Reynolds

Blue!’  Tis the life of Heaven, the domain
Of Cynthia,  the wide palace of the sun,
The tent of Hesperus and all his train;
The bosomer of clouds gold, grey, and dun.
Blue! ’Tis the life of waters. Ocean,
And all its vassal streams, pools numberless,
May rage, and foam, and fret, but never can
Subside, if not to dark blue nativeness.
Blue!  Gentle cousin to the forest-green,
Married to green in all the sweetest flowers–
Forget-me-not - the blue-bell - and, that Queen
Of secrecy, the violet!  What strange powers
Hast thou, as a mere shadow!  But how great,
When in an eye thou art, alive with fate!

:: Blue! ’This the life of Heaven [Azul es el cielo de la vida] de John Keats (8 de Febrero de 1818).-
:: Overflow de Andrew Wyeth (1978).-

20.9.10

DE CONSTRUIR MI ALMA

 A mi bella A. y por el fin de estos tiempos.-


[…]
Ahora he de construir mi alma
Obligándola a estudiar
En una escuela Docta
Hasta que la ruina del cuerpo,
La lenta decadencia de la sangre
El hosco delirio
O la torpe decrepitud
O el peor mal que venga...
La muerte de los amigos, o la
Muerte de cada mirada brillante
Que corta el aliento...
Parezcan sólo las nubes del cielo
Cuando el horizonte se desvanece;
O el llanto somnoliento de un pájaro
Entre las sombras que se acrecientan.-

* * *

Now shall I make my soul,
Compelling it to study
In a learned school
Till the wreck of body,
Slow decay of blood,
Testy delirium
Or dull decrepitude,
Or what worse evil come -
The death of friends, or death
Of every brilliant eye
That made a catch in the breath - .
Seem but the clouds of the sky
When the horizon fades;
Or a bird's sleepy cry
Among the deepening shades.-

::  The Tower [La torre] de W. B. Yeats (1924).-
:: L'Usine, fotografía  de Robert Doisneau (1946).-

16.9.10

INFINITA INMENSIDAD

la memoria aloja los días que pasan
como si fueran uno solo.-


Cuando considero la pequeña duración de mi vida, absorbida en la eternidad que le precede y que le sigue, memoria hospitis unius diei praetereuntis, el pequeño espacio que lleno y aun el que veo, abismado en la infinita inmensidad de los espacios que ignoro y que me ignoran, me espanto y me asombro de verme aquí y no allí, pues porque no hay razón para que yo esté aquí, ahora y entonces ¿Quién ha me puesto? ¿Por orden y conducta de quién este lugar y este tiempo ha sido destinado para mí?

***
Quand je considère la petite durée de ma vie, absorbée dans l'éternité précédant et suivant, memoria hospitis unius diei praetereuntis, le petit espace que je remplis et même que je vois, abîmé dans l'infinie immensité des espaces que j'ignore et qui m'ignorent, je m'effraie et je m'étonne de me voir ici plutôt que là. Qui m'y a mis? Par l'ordre et la conduite de qui ce lieu et ce temps a-t-il été destiné à moi?


:: 205, Pensées [Pensamientos] de Blaise Pascal (Edición Port-Royal, impresa en 1670).-
:: Fotografía del Ki no Dendoo de Tadao Ando, Hyogo (1994).-



9.9.10

HASTA EL ORIGEN DEL MUNDO

                                                                                                      todo, y que no se hablara más de nada
L.-F. Céline

Toda historia, creíble o no, necesita un comienzo. No es así en la vida real, donde nada empieza ni termina nunca, simplemente sucede, donde las causas y los efectos se encadenan de tal modo que para explicar debidamente el encuentro casual de dos desconocidos, un sueño o una guerra entre naciones, uno debería seguir su rastro hasta el origen del mundo, pero es así en los libros, o al menos estamos acostumbrados a que sea así. Un hombre sale de su casa, sube al primer taxi que encuentra, llega a una estación de trenes: al hacerlo no siente que comience nada, cientos de personas han hecho lo mismo y están ahora en este mismo lugar. Sabe además que este vagón nocturno sólo es la continuación de una serie de actos, deseos o proyectos que se pierden en algún punto del pasado y se extienden ante él como un paisaje de niebla. Ignora con quién se encontrará, ni siquiera espera encontrarse con alguien. Sin embargo, cuando leemos las palabras que describen esos mismos hechos en lo alto de una página –cuando tomó el tren esa noche, no podía saber que se encontraría con Van Hutten– sentimos que en ese momento empieza una historia.

:: El evangelio según Van Hutten de Abelardo Castillo (1999).-
:: Reloj de Josef Kouldelka (1968) tomada durante la Primavera de Praga.- 

7.9.10

FORMA QUE DAR



2 de mayo… Escribo la fecha porque me parece que he descubierto una posible forma que dar a estas notas. Esto es, hacer que incluyan el presente, al menos que lo incluyan de manera suficiente para que sirva de plataforma en la que situarse. Sería interesante contrastar a las dos personas, yo ahora y yo entonces. Además, en ese pasado hay mucha influencia del momento presente. Lo que hoy escribo no lo escribiría dentro de un año. Pero no puedo llevar a afecto este propósito; es mejor que escriba al azar, ya que escribo a arrebatos para descansar de Roger. En estos momentos no tengo energía para emprender la espantosa tarea que se necesita a fin de hacer una obra de arte ordenada y manifiesta; en la que una cosa va después de la otra y que juntas forman un todo. Quizás llegue el día en que, liberada de la obras de arte, intente componer esto.-


:: Nota de Virginia Woolf (1939) parte de sus escritos autobiográficos reunidos y publicados en Momentos de vida (1976).- 
:: Beach Accident fotografía de Margaret Bourke-White (1951).-

24.8.10

SU LENGUAJE



De noche la puerta quedaba casi abierta. El padre se había ido a la guerra, estaba alzado. Bisagra entre el espacio abierto y el cerrado, la puerta cobra un fácil animismo, organiza su lenguaje durante el día y la noche y hace que los espectadores y visitadores acaten sus designios, interpretando en forma correcta sus señales, o declarándose en redeldía con un toque insensato, semejante al alazán con el jinete muerto entre la hierba, golpeando con la herrada la cabeza de la encrucijada. En aquella casa había que vigilar el lenguaje de la puerta.
[...] Clara dejaba la puerta aparentemente cerrada, bastaba darle un ligero empujón para estar ya dentro de la sala. Pero no, no era facíl llegar hasta la puerta a otro que no fuera el esperado. Tenía que ser recorrida de inmediato por la forma en que la noche se posaba en los aledaños de aquella casa [...]


:: Oppiano Licario de José Lezama Lima (1977).-
:: Não me vês , acrílico de Dario Alves (2003).-

16.8.10

HORADAN LOS OJOS

Ils vont. L'espace est grand.
Victor Hugo

Llamamos libros
al sedimento oscuro de una explosión
que cegó, en la mañana del mundo,
los ojos y la mente y encaminó la mano
rápida, pura, a almacenar
recuerdos falsos
para memorias verdaderas.

Construcción
irrisoria, que horadan los ojos del que lee
buscando, ávidos, en el revés del tejido férreo,
lo que ya han visto y que no está.

Porque estas horas
de decepción, que alimenta la rosa
del porvenir donde la vieja rosa marchita
persevera, no quedarán
tampoco entre sus pétalos,
flor de niebla, olvido hecho de recuerdos retrógrados
rosa real de lo narrado
que a la rosa gentil de los jardines del tiempo
disemina

y devora.

:: “El arte de narrar” [II] de Juan José Saer (1960-1975)
::
Painter and model, óleo de Lucian Freud (1986-87)

3.8.10

TANGOS INFAMES

Quítese la Peluca [Take of your wing]

Chesterton

No era su mano, no era la noche en donde rielaba la luna más veloz que el viento que bajaba de las montañas, no era la música del gramófono que escanciaba uno tras otro tangos infames, no era la voz de Neruda y su mujer y de su dialecto discípulo, sino otra cosa, ¿pero qué cosa, Virgen del Carmen?, me pregunté en ese momento. Sordello, ¿qué Sordello?, repitió con retintín la voz de Farewell a mis espaldas, el Sordello cantado por Dante, el Sordello cantado por Pound, el Sordello de Ensenhamens d’onor, el Sordello del planh a la muerte de Blacatz, y entonces la mano de Farewell descendió de mi cadera hacia mis nalgas y un céfiro de rufianes provenzales entró en el la terraza e hizo revolotear mi sotana negra y yo pensé: El segundo ¡Ay! ha pasado. Mira que viene en seguida el tercero. Y pensé: Yo estaba de pie sobre la arena del mar. Y vi surgir del mar una Bestia. Y pensé: Entonces vino uno de los siete Ángeles que llevaban las siete copas y me habló. Y pensé: Porque sus pecados se han amontonado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus inquietudes. Y sólo entonces oí la voz de Neruda, que estaba a espaldas de Farewell tal como Farewell estaba a espaldas mías.


:: Nocturno de Chile de Roberto Bolaño (2000)

24.7.10

EL MEDIO Y EL SIN FINAL


[…] la altura incalculable
de bosques corrompiéndose que nunca se corrompen,
el estallido inmóvil de múltiples cascadas…
eran todos la obra de la mente, los rasgos
de un mismo rostro, flores que brotan sobre un árbol,
los caracteres mismo del gran Apocalipsis ,
los tipos y los símbolos de toda Eternidad,
del comienzo y el fin y el medio y el sin final


* * *


------BROOK and road
Were fellow-travellers in this gloomy Pass,
And with them did we journey several hours
At a slow step. The immeasurable height
Of woods decaying, never to be decayed,
The stationary blasts of waterfalls,
And in the narrow rent, at every turn,
Winds thwarting winds bewildered and forlorn,
The torrents shooting from the clear blue sky,
The rocks that muttered close upon our ears,
Black drizzling crags that spake by the wayside
As if a voice were in them, the sick sight
And giddy prospect of the raving stream,
The unfettered clouds and region of the heavens,
Tumult and peace, the darkness and the light--
Were all like workings of one mind, the features
Of the same face, blossoms upon one tree,
Characters of the great Apocalypse,
The types and symbols of Eternity,
Of first, and last, and midst, and without end.

:: The simplon pass de William Wordsworth (1799)
:: The dreamer de Martín Riwnyj (2005)