11.2.10

HUMANAS


Cuatro estaciones colman la dimensión del año;
cuatro estaciones obran en la mente del hombre:
su intensa primavera, cuando la fantasía
recoge en su amplio seno todo lo que es belleza;
su verano, en que gusta rumiar plácidamente
ideas juveniles como alimento dulce
de primavera, y estos ensueños le aproximan
lo más cerca del cielo; tranquila ensenadas
tienen el alma en su otoño, cuando, desocupado,
cierra el hombre sus alas, contento ante la vista
de las brumas, y deja pasar inadvertidas
las cosas bellas como cuando fluye un arroyo
junto a su puerta. Y tiene un invierno deformado,
pues su naturaleza mortal así lo exige.

* * *

Four Seasons fill the Measure of the year;
Four Seasons are there in the mind of Man.
He hath his lusty spring when fancy clear
Takes in all beauty with an easy span:
He hath his Summer, when luxuriously
He chews the honied cud of fair spring thoughts,
Till, in his Soul dissolv'd they come to be
Part of himself. He hath his Autumn ports
And Havens of repose, when his tired wings
Are folded up, and he content to look
On Mists in idleness: to let fair things
Pass by unheeded as a threshhold brook.
He hath his Winter too of pale Misfeature,
Or else he would forget his mortal nature.


:: Las estaciones humanas de John Keats incluida en la "Carta a Benjamin Bailey del 13 de marzo" (1818)
:: Bosques de hayas óleo Gustav Klim (1903)

2.2.10

DE LE JUGER

A Dan, una vez más


“Nunca he tenido la intención de juzgar vuestro valor, de juzgar vuestro corazón. [...] No juzguéis, para no que no seáis juzgados: está es una de las más temibles frases se que hayan pronunciado. Una de las que siempre tengo presente. A decir verdad, no me abandona. El Judicium, es mi enemigo, mi aversión, mi horror. Tengo tal horror al juicio que preferiría condenar a un hombre antes que juzgarle.”
***
«Je n’ai jamais eu l’intention de juger votre courage de juger votre coeur. Où en aurais-je pris, de qui en aurais-je reçu le mandat? De qui tiendrais-je mon pouvoir? Qui m’aurait signé mes pouvoirs? Où en aurais-je pris, de qui en aurait-je le droit? Ne jugez pas, afin d n’être pas jugé, c’est l’un des paroles les plus redoutables qui aient été prononcés, l’une de celles qui me sont partout présents. À vrai dire, elle ne me quitte pas. Le judicium, c’est mon ennemi, mon aversión, mon horreur. J’ai telle horreur du jugement que’aimerais mieux condamner un homme que de le juger
:: Victor-Marie, comte Hugo de Charles Péguy (1911)
:: Révolte du Caire le 21 octobre 1798, óleo de Anne-Louis Girodet de Roussy-Trioson