22.6.10

NO MAN IS AN ISLAND

a A. Stricto sensu

[…] ¿Quién no echa una mirada al sol cuando este se alza?; ¿pero quién aparta sus ojos del cometa cuando estalla?, ¿quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?; ¿pero quién puede alejarse de esa campana cuya música que da paso a un trozo de él mismo fuera de este mundo?

Ningún hombre es una isla entera por sí mismo; cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo; Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti. […]



Nota: Fragmento de Donne que sirve de "apertura" y da título a  Ernest Hemingway para su novela.-


* * *


NUNC LENTO SONITU DICUNT, MORIERIS.

Now this bell tolling softly for another, says to me, Thou must die.
[...]Who casts not up his eye to the sun when it rises? But who takes off his eye from a comet, when that breaks out? who bends not his ear to any bell, which upon any occasion rings? But who can remove it from that bell, which is passing a piece of himself out of this world?

No man is an island. entire of itself; every man is a piece of the continent, a part of the main; if a clod be washed away by the sea, Europe is the less, as well as if a promontory were, as well as if a manor of thy friend's or of thine own were; any man's death diminishes me, because I am involved in mankind, and therefore never send to know for whom the bell tolls; it tolls for thee. [...]


:: "Meditations XVII" en Devotions Upon Emergent Occasions de John Donne (1623).- 
:: Imagen: Fall de Bridget Riley (1963).-

11.6.10

A PESAR DE LA LUZ QUE NO ACABA DE IRSE


I
Canto el calor del rostro de recién nacido, el calor desesperado.-
II
Al pan le corresponde partir al hombre, ser la belleza del amanecer.-
III
Quien confía en el girasol no meditará dentro de la casa. Todos los pensamientos del amor se convertirán en pensamientos suyos.-
IV
En el rizo de la golondrina se forma una tormenta, se construye un jardín.-
V
Siempre habrá una gota de agua que dure más que el sol, sin que el ascendiente del sol se vea por ello quebrantado.-
VI
Produce aquello que el conocimiento quiere mantener en secreto, el conocimiento con cien pasadizos.-
VII
Lo que viene al mundo para no perturbar nada no merece ni miramientos ni paciencia
VIII
¿Cuánto durará esta carencia del ser humano que agoniza en el centro de la creación porque la creación lo ha rechazado?
IX
Cada casa era una estación del año. Así la cuidad se repetía. Todos los habitantes juntos no conocían más que el invierno, a pesar de su carne recalentada, a pesar de la luz que no acaba de irse.-
X
En tu esencia eres constantemente poeta, estás constantemente en el cenit con tu amor, constantemente ávido de verdad y justicia. Sin duda, es un mal necesario el que no puedas serlo asiduamente en tu conciencia.-
XI
Harás del alma que no existe un hombre mejor que ella.-
XII
Mira la imagen temeraria donde se baña tu placer, ese placer que te esquivó durante largo tiempo.-
XIII
Muchos son lo que esperan a que el escollo los levante, a que la meta los franquee, antes de definirse.-
XIV
Da las gracias a aquel que no se cuida de tu remordimiento: eres igual.-
XV
Las lágrimas desprecian su confidente.-
XVI
Queda una profundidad mesurable allí donde la arena subyuga al destino.-
XVII
Amor mío, poco importa que yo haya nacido: te vuelves visible en el lugar donde aparezco.-
XVIII
Poder caminar, sin engañar al pájaro, del corazón del árbol al éxtasis del futuro.-
XIX
Lo que te acoge a través del placer no es sino la gratitud mercenaria del recuerdo. La presencia que elegiste no dice adiós.-
XX
No te postres sino para amar. Si mueres, sigues amando.-
XXI
Las tinieblas por las que te dejas penetrar están gobernadas por la lujuria de tu ascendente solar.-
XXII
No te cuides de aquellos que ven al ser humano sólo como una etapa de color sobre la espalda atormentada de la tierra. Que devanen su largo reproche. La tinta del atizador y el rubor de la nube son una y la misma cosa.-
XXIII
No es digno del poeta engañar al cordero, investirse de su lana.-
XIV
Si habitamos un relámpago, es el corazón de lo eterno.-
XXV
Ojos que, creyendo inventar el día, habéis despertado al viento, ¡qué puedo inventar por vosotros? Soy el olvido.-
XVI
De todas las aguas claras la poesía es la que menos se demora en los reflejos de los puentes.
Poesía: la vida futura en el fuero íntimo del hombre nuevamente cualificado.-
XVII
Una rosa para que llueva, al cabo de innumerables años, es tu deseo.-


* * *


I
Je chante la chaleur à visage de nouveau -né, la chaleur désespérée.-
II
Au tour du pain de rompre l’homme, d’êtrela beauté du point du jour.-
III
Celui que se fie au tournesol ne méditera pas dans la maison. Toutes les penseés de l’amour deviendrot ses penseés.-
IV
Dans le boucle de l’hirondelle un orange s’informe, un jardin se construit.-
V
Il y aura toujours une goutte d’eau pour durer plus que le soleil sans que l’ascendant du soleil soit ébranlé.-
VI
Produis ce que la connaisance veut garder secret, la connaisance aux cent passages.-
VII
Ce que ni vient au monde pour ne rien troubler ne mérite ni égards ni patience.-
VIII
Combien durera ce manque de l’homme mourant au centre de la creatión parce que la creatión l’a congédié?.-
IX
Chaque maison était une saison. La ville ainsi se répétait. Tous les habitants ensemble ne connaaissaient que l’hiver, malgré leur chair réchauffée, malgré le jour ni que ne s’en allait pas.-
X
Tu es dans ton essence constamment poète, constamment au zenith de ton amour, constamment avide de vérité et de justice. C’est sans doute un mal nécessaire que tu ne puisses l’être assidûment dans ta conscience.-
XI
Tu feras l’âme qui n’existe pas un homme meilleur qu’elle.-
XII
Regarde l’image téméraire où se baigne ton pays, ce plaisir qui t’a longtemps fui.-
XIII
Nombreux sont ceux qui attendent que l’écueil les soulève, que le but les franchisse, pour se définir.-
XIV
Remercie celui qui ne prend pas souci de ton remords. Tu es son égal.-
XV
Les larmes méprisent leur confident.-
XVI
Il reste une profondeur mesurable là où le sable subjugue la destinée.-
XVII
Mon amour, peu importe que je sois né : tu deviens visible à la place où je disparais.-
XVIII
Pouvoir marcher, sans troper l’oiseau, de coeur de l’arbre à l’extase du fruit.-
XIX
Ce qui t’actueille à travers le plaisir n’est que le gratitude mercenaire du souvenir. La précense que tu au choisie ne délivre pas d’adieu.-
XX
Ne te courbe que pour aimer. Si tu meurs, tu aimes encoré.-
XXI
Les ténèbres que tu t’infuses son régies par la luxure de ton ascendant solaire.-
XXII
Néglige ceux aux yeux de qui l’homme passe pour n’être qu’une étape de la couleur sur le dos tourmenté de la terre. Qu’ils dévident leur longueremontrance. L’encre du tisonier et la rougeur du nauge ne font qu’un.-
XXIII
Il n’est pas digne du poète de mystifier l’agneau, d’investir sa laine.-
XXIV
Si nous habitons un éclait, il est le coeur de l’eternel.-
XXV
Yeux qui, croyant inventer le jour, avez éviellé le vent, que puis-je pour vous? Je suis l’oubli.-
XXVI
La poésie est toutes le eaux claires celle que s’attarde le moins aux reflects de ses ponts.
Poésie, la vie future à l’intérieur de l’homme requalifié.-
XXVII
Une rose pour qu’il pleuve. Au terme d’innombrables annés, c’est ton souhait.-


:: Á la santé du serpent (A la salud de la serpiente) de René Char (1945-1947)
:: Obra de Alina Synoczek

2.6.10

TRANSITA



Hernán espera recostado, allí donde resta la luz entre el parque y sus sombras, y ríe, interpolando a sus propios ojos los sonidos, es una mirada conversadora y festiva, colmada de palabras y de planos, de aristas y de e’s que se amputan por o’s, desapareciendo con el aire que subraya todo su rostro, y al reír lo acentúa
Ha dicho, "estudio letras", cuando lo pienso, mi mirada orbita y lo veo: Hernán mascullando cuerpo a cuerpo una doble ve, que cuenta sobre algún personaje taciturno, una novela sórdida y nihilista; o en combate con un a y otras cinco letra x, ahora que son el arroyo de un relato moderno, mal escrito, pero llenos de imágenes y metáforas. Transita entre el parque y sus sombras. Con mis ojos ya sin dejo de orbita, intento ver qué es su risa?, su mirada, qué es todo eso?, su raro alfabeto y quizás tremebunda, su caligrafía.


(Se lo escribí a H. hace mil y vuelve aquí gracias a él)


:: Obra de Julio Le Parc

1.6.10

CANTO FÚNEBRE EN BOCA



!También lo bello está destinado a morir!
Lo que tanto a dioses como hombres vence
el corazón del Zeus estigio no conmueve;
sólo una vez el amor ternura hizo sentir
al señor de las sombras; y en el mismo umbral,
él con gesto severo quiso revocar su regalo.
Afrodita no cura la herida al bello muchacho
la herida que el feroz jabalí con fiera crueldad
rasgó en la piel tierna de su delicado cuerpo.
No salva al héroe divino la inmortal madre
cuando cumple su destino y de pronto cae
en la puerta funesta. Pero las hijas de Nereo
todas juntas con ella del mar ascienden,
y se alza la queja por el hijo glorificado.
¡Mira¡ Allí a los dioses y todas las diosas en llanto
porque lo bello pasa, porque lo perfecto mueren
También un canto fúnebre en boca de los amados es glorioso
pues sin ningún cortejo de sonidos desciende lo banal al Orco”.

***


Auch das Schöne muß sterben! Das Menschen und Götter bezwinget,
Nicht die eherne Brust rührt es des stygischen Zeus.
Einmal nur erweichte die Liebe den Schattenbeherrscher,
Und an der Schwelle noch, streng, rief er zurück sein Geschenk.
Nicht stillt Aphrodite dem schönen Knaben die Wunde,
Die in den zierlichen Leib grausam der Eber geritzt.
Nicht errettet den göttlichen Held die unsterbliche Mutter,
Wann er, am skäischen Tor fallend, sein Schicksal erfüllt.
Aber sie steigt aus dem Meer mit allen Töchtern des Nereus,
Und die Klage hebt an um den verherrlichten Sohn.
Siehe! Da weinen die Götter, es weinen die Göttinnen alle,
Daß das Schöne vergeht, daß das Vollkommene stirbt.
Auch ein Klaglied zu sein im Mund der Geliebten ist herrlich,
Denn das Gemeine geht klanglos zum Orkus hinab.





:: Nänie de Friedrich Schiller (1795)
:: Carleton de Robert Mapplethorpe (1987)