29.10.10

PÁGINA ILEGIBLE

Vive un hombre en la casa que juega con
las serpientes que escribe
Celan



[...] ¡Que siga la película!” La pantalla es página ilegible extendida ante nosotros, blanca y silenciosa. La cinta se ha roto o la bombilla del proyector se ha fundido. Es difícil, incluso para nosotros, viejos aficionados que hemos pasado la vida en el cine (¿acaso no es así?), decir inmediatamente lo que vimos antes de que se hiciera la oscuridad. Hacía demasiado poco tiempo que había aparecido la última imagen para que ningún ojo pudiese registrarla. Pudo haber sido una figura humana que soñara con un temprano anochecer en todas las grandes capitales lo bastante luminosas como para decirle que jamás moriría, una figura humana saliendo a expresar un deseo ante la primera estrella vespertina. Pero no era ninguna estrella, era un brillante ángel de la muerte que caía, un ángel de la muerte. Y, en la penumbrosa y terrible extensión de la pantalla algo ha continuado, una película que no hemos aprendido a ver… Ahora se ve un primer plano de la cara, una cara que todos conocemos…


:: Gravity's Rainbow [El arcoiris de gravedad] de Thomas Pynchon (1973).-
:: Fotografía del Jüdisches Museum Berlin de Daniel Libeskind.-

25.10.10

MONSTRUOSA CARNE

¿Qué sería de nosotros, sin la ayuda de lo que no existe?
Paul Valéry


[…] ¿Cómo entonces inaugurar ahora en mi el pensamiento? y quizás sólo el pensamiento me salve, tengo miedo de la pasión.

Ya que tengo que salvar el día de mañana, ya que tengo que tener una forma porque no siento fuerzas de estar desorganizada, ya que fatalmente necesitaré encuadrar la monstruosa carne infinita y cortarla en pedazos asimilables para el tamaño de mi boca y para el tamaño de la visión de mis ojos, ya que fatalmente sucumbiré  a la necesidad de forma que proviene de mi pavor a quedar limitada –entonces que por lo menos tenga el valor de dejar que esa forma se forme sola como una costra que por sí misma se endurece, la nebulosa de fuego que se enfría en la tierra. Y que tenga el enorme valor de resistir la tentación de inventar una forma.

Ese es el esfuerzo que haré ahora por dejar subir a la superficie un sentido cualquiera, sea cual fuere, ese esfuerzo  sería facilitado si fingiese que escribo para alguien.

:: La pasión según G.H. de Clarice Lispector (1964).-
:: Espirales esféricas, xilografía de Maurits Cornelis Escher (1958).-

14.10.10

DE LA NOSTALGIA

 L. es quien llega.-

El snap, dicen los marineros, es el remolcador de la nostalgia, y cediendo poco a poco a la borrachera fuimos comprobando que el ámbito era pequeño y a la vez infinito, basto y a la vez irreal, como si se tratara del desván de las ciudades que añorábamos, el depósito de los materiales disimiles con los que alguna vez se formó  la pesadilla de la historia. La alfombra sobre la que nuestra mesita  se bamboleaba nos reveló de pronto  rayas transversales que sólo podían ser las de una cebra; la pared que rozamos con el respaldo de la silla  resultó ser  un antiguo panel de utilería que representaba el balcón de un castillo medieval. Comenzaba el atardecer, y los últimos rayos de sol descubrieron junto a la única ventana una vitrina polvorienta dispuesta con arte que no pudimos dejar de preguntarle.

:: Inglaterra, una fábula de Leopoldo Brizuela (1999).-
:: Ilustración en  The Tempest de William Shakespeare en la edición de N. Rowe (1709).-

10.10.10

MUECA SARDÓNICA



  […] se preguntó con una mueca sardónica si la temblorosa firma de la Sra. Shade no había sido trazada “con un extraño tipo de tinta roja”. Corazones, espíritus como ésos serían incapaces de comprender que el apego que se puede sentir por una obra maestra es  absolutamente irresistible, sobre todo cuando es el revés de la trama lo que transporta a su espectador y único instigador cuyo pasado mismo está entrelazado con el destino del inocente autor.

:: Pálido fuego de Vladimir Nabokov (1962).-
:: Dibujo de Hans Bellmer para Histoire de Juliette ou les Prospérités du vice del Marquis de Sade.-


3.10.10

DOS OJOS TE DAN CUERPO


En respuesta a un soneto que termina así:
Los ojos negros son más deseados
que los que imitan mal las flores del jacinto.
J.H. Reynolds

Azul! es en el cielo la vida: azul el reino
de Cynthia, azul la inmensa mansión que habita el sol,
azul el campamento del Héspero, azul su comitiva,
y el alma de las nubes, ya sean grises, ocres o doradas.
Azul es en el agua la vida. Los océanos
y todas sus corrientes vasallas. Que los lagos, infinitos,
pueden rabiar, echar espuma y agitarse, pero no
pueden calmarse sin recuperar su azul originario.
El azul es pariente cercano de ese verde de los bosques
y se empareja siempre con el verde de las flores más bellas
–nomeolvides, campánula y violeta, esa reina
del secreto–. Qué fuerza tan extraña
tienes cuando eres una mera sombra. Pero qué enorme cuando
dos ojos te dan cuerpo  y allí por suerte vives.

*  * *

Answer to a sonnet ending thus:
Dark eyes are dearer far
Than those that mock the hyacinthine bell
J. H. Reynolds

Blue!’  Tis the life of Heaven, the domain
Of Cynthia,  the wide palace of the sun,
The tent of Hesperus and all his train;
The bosomer of clouds gold, grey, and dun.
Blue! ’Tis the life of waters. Ocean,
And all its vassal streams, pools numberless,
May rage, and foam, and fret, but never can
Subside, if not to dark blue nativeness.
Blue!  Gentle cousin to the forest-green,
Married to green in all the sweetest flowers–
Forget-me-not - the blue-bell - and, that Queen
Of secrecy, the violet!  What strange powers
Hast thou, as a mere shadow!  But how great,
When in an eye thou art, alive with fate!

:: Blue! ’This the life of Heaven [Azul es el cielo de la vida] de John Keats (8 de Febrero de 1818).-
:: Overflow de Andrew Wyeth (1978).-