18.6.13

EL VERDADERO VIENTO



Otra vez, otro sueño de mar. La misma sensación repetitiva: entro al sueño —o comienza— y algo me anuncia que es un sueño de mar. Sin palabras lo reconozco porque es un sueño sin palabras ni olas. El mar es plano: ni una arruga ni un escarceo de corriente altera esa superficie uniforme. Y sin embargo avanzo velozmente en un pequeño velero de veinte o veinticinco pies. Habría un espacio sin aire entre el agua y la atmósfera: arriba el viento actúa sobre las velas y debajo el casco se desliza como si el agua tuviese una pendiente acentuándose hacia el horizonte. Allí estoy yo, en esa atmósfera sin viento ni más sonido que el de las aguas abriéndose, tajadas por la proa. Percibo bajo el agua toda una vida bullendo, aunque invisible para los que navegan. Intento imaginarla pero despierto convencido de que al llegar al horizonte nos encontraremos el barco, yo, el verdadero viento y todo lo que faltaba en la escena del sueño —algas, peces, moluscos, piedras y formas animales y vegetales indiscernibles—, mezclados con la espuma y el ruido de las aguas desencadenadas.
En los sueños nunca duermo ni sueño, pero estoy siempre a punto de pensar y a veces imagino.-


:: “Barcos que vuelan” en La gran ventana de los sueños de Fogwill (póstumo, 2013).- 

13.6.13

NUESTRO PÁRPADO ARROJADO


Éste es el aliento  
de Sodoma
y la carga
de Nínive
depositada
en la abierta herida
de nuestra puerta.

Ésta es la sagrada Escritura
en éxodo
hacia el cielo escalando
con todas las letras,
la bienaventuranza plumada
en un panal escondiendo.

Éste es el Laoconte negro
en nuestro párpado arrojado
acribillando los milenios
el dislocado árbol del dolor
germina en nuestra pupila.

Éstos son dedos petrificados en sal
goteando lágrimas en la oración.

Ésta es Su estela de mar
retirada
a la cápsula humeante de los misterios.

Ésta es nuestra pleamar
astro de aflicción
de nuestra arena que se descompone —

* * *

Dies ist der dunkle Atem / von Sodom / und die Last / von Ninive / abgelegt / an der offenen Wunde / unserer Tür. // Dies ist die heilige Schrift / in Landsflucht / in den Himmel kletternd / mit allen Buchstaben, / die befiederte Seligkeit / in einer Honigwabe bergend.  // Dies ist der schwarze Laokoon / an unser Augenlid geworfen / durchlochend Jahrtausende / der verrenkte Schmerzensbaum / sprießend in unserer Pupille. // Dies sind salzerstarrte Finger / tränentropfend im Gebet. // Dies ist Seine Meeresschleppe / zurückgezogen in die rauschende / Kapsel der Geheimnisse. // Dies ist unsere Ebbe / Wehegestirn / aus unserem zerfallenden Sand­­—


:: “Éste es el aliento” en Flucht und Verwandlung [Fuga y transfiguración] de Nelly Sachs (1959).-    

9.6.13

EL ASESINATO FLOTANDO



Hubo un tiempo en que los rostros norteamericanos
me parecían llenos de belleza,
pero ahora me parecen crueles,
y tengo la sensación de que sus pensamientos son mezquinos.

No era demasiado bueno como poesía, pero no estaba mal como prosa. Pero Mailer no podía olvidar la detestable tolerancia de Goodman hacia cualquier forma de sexualidad. ¿Sabía Goodman algo del mal o de la entropía? El sexo era la superautopista para la entropía del alma si se le usaba sin aguzar constantemente el gusto. ¿Y las orgías? ¿Qué sabía Goodman de las orgías? De las auténticas, no de las orgías progresistas universitarias destinadas a llevar adelante el elevado programa de la Gran Sociedad; de las orgías genuinas, con el asesinato flotando en el ambiente y brujas a la espalda. El latente conservador que había en Mailer salió rugiendo a la superficie como un sombrero de tres picos de una carroza real.-


::  The Armies of the Night [Los ejércitos de la noche] de Norman Mailer (1968).-

2.6.13

UN FLORECER MÁS FRÍO


Decir que alguna vez contuvo margaritas y campánulas
     Es ignorar de algún modo
Su brillo indeleble, donde, en añicos contra el suelo,
Yace el ancho vaso como si acogiera al sol,
Orladas sus verdes hojas, deshecho su entero resplandor,
Esparció su vidriada integridad por todas partes;
     Liberados espectros hablarán
De un florecer más frío donde roto quedó el frío cristal.

Aunque fragmentos se desplomaron de la unidad al caos,
Cada arista retiene
La nota opalina de la imperfección
Cuyos rayos, asimétricos, emitirán
Más de una red de ángulos de luz
Que al anochecer se dirijan hacia puntos ilesos
     Y esbocen en la estancia
Las posibilidades del fuego y su aceptación.

Las generosas curvaturas de vidriado artificio
     Dan fe de su pureza
En unidades lúcidas. Libre de estas,
Como el amor triunfa sobre la irrelevancia
Y construye armonía de disonancias
Y de algún modo vive entre nosotros, roto, como si
     El tiempo fuera un vaso roto
Y nuestra última alegría asumir que no se puede remediar.

Astillas presagian ruina desde el suelo,
     Cortan estructuras en el aire,
Delimitan, como ojos o brújulas, un rostro
De matemática fijeza, haz de luz 
En cuyo círculo podemos apreciar
Todas las soledades del amor, espacio para el rostro del amor,
     Reverdecidos proyectos de amor,
Los monumentos del amor como lápidas en nuestras vidas.- 

* * *

To say it once held daisies and bluebells  /  Ignores, if nothing else,  /  Its diehard brilliance where, crashed on the floor,  /  The wide bowl lies that seemed to cup the sun,  / Its green leaves curled, its constant blaze undone,  / Spilled all its glass integrity everywhere;  / Spectrums, released, will speak  / Of colder flowerings where cold crystal broke.  //  Glass fragments dropped from wholeness to hodgepodge  /  Yet fasten to each edge  /  The opal signature of imperfection  / Whose rays, though disarrayed, will postulate  /  More than a network of cross-angled light  /  When through the dusk they point unbruised directions  /  And chart upon the room  / Capacities of fire it must assume.  //  The splendid curvings of glass artifice /  Informed its flawlessness  / With lucid unities. Freed from these now,  /   Like love it triumphs through inconsequence  /  And builds its harmony from dissonance   /  And lies somehow within us, broken, as though  /  Time were a broken bowl   / And our last joy knowing it shall not heal.  //  The splinters rainbowing ruin on the floor   /  Cut structures in the air,  /  Mark off, like eyes or compasses, a face  /  Of mathematic fixity,  spotlight  /   Within whose circumscription we may set   /  All solitudes of love, room for love’s face,  /  Love’s projects green with leaves,  /  Love’s monuments like tombstones on our lives.-


:: The Broken Bowl [El vaso roto] de James Merrill (1946).-